El pasado 30 de Abril, la Asociación Redes concedió el VIII Premio Isabel Álvarez al Compromiso con la Educación al colectivo de profesorado de educación artística ENMODOARTE. En la foto superior, puede verse a gran parte del colectivo en el momento de la entrega del premio consistente en una esfera armilar.
Durante el acto, Andrés García, en nombre de Redes, justificó la concesión del premio con estas palabras:
“¿Cuál es el sentido de la libertad en el arte? El derecho a socavar todos los campos y a saltar todas las vallas. El arte no será ya el producto de una actividad superflua, sino una actividad integral de que son tributarias, en mayor o menor medida, todas las actividades del espíritu. El arte necesitará entonces que sus raíces puedan ahondar y extenderse por todo el campo de la cultura humana.”
ANTONIO MACHADO
Publicado en el semanario “La Internacional” en septiembre de 1920.
Me toca a mí ahora justificar la concesión de este VIII Premio Isabel Álvarez al colectivo Enmodoarte y creedme si os digo que ojalá todas las tareas que uno afronta fueran así de fáciles.
Hagamos historia, el primer contacto de REDES con el colectivo Enmodoarte fue a raíz de una entrevista con Mayalen Piqueras en el IES Heliche de Olivares en marzo de 2019 tras leer un reportaje que había aparecido sobre ella y su trabajo en el periódico El País. Ella, que aunque como Manuel Pérez Bañez o Rosa de Trías no forman parte actualmente del colectivo pero están hoy aquí con pleno derecho, ella, repito,me habló en dicha ocasión de ese grupo de profesoras y profesores de dibujo que eran capaces de ponerse de acuerdo, año a año desde 2015, para trabajar cada uno en su centro y con su alumnado en proyectos compartidos con sentido pleno y crítico como solo puede hacerse desde la concepción más honesta del arte y de la educación si es que acaso esa coyunda pudiera ser de otra manera: educar es de alguna forma arte y el arte o educa o no es tal. Hubo algo que ella dijo en aquella entrevista que conservo como una máxima: “Yo soy artista, pero no sólo soy artista cuando estoy en mi estudio pensando o ejecutando una obra, sino que soy artista cuando estoy con mis alumnos en el aula”, y digo que la conservo como una máxima porque creo que expresaba la aspiración más alta del mejor profesorado.
A partir de ahí vino la visita a la magnífica exposición Consumoarte, también en esta casa, que nos deslumbró a los que tuvimos la suerte de contemplarla y ver cómo cuando nos ponemos de acuerdo somos capaces de alcanzar cotas que llegan a contradecir hasta la lógica matemática haciendo verdad eso de que uno más uno es mucho más que dos. De allí también, y también realizada en esta casa, salió la primera entrevista para nuestro programa de radio a varias miembros del colectivo para hablar del mismo, de sus trabajos y compromisos.
Y ya fue imposible dejar de seguiros la pista, dejar de seguir vuestras exposiciones aquí en Las sirenas o los trabajos en vuestros centros que se engalanan de manera significativa, y no únicamente como decoración, con las aportaciones de vuestros respectivos alumnados.
Es precisamente esa concepción de la educación artística concebida como trabajo colectivo y continuado, ahondando en la materia que os ocupa a través de la enseñanza de las diferentes corrientes, estilos y artistas que el tiempo ha ido destilando, partiendo de unas ideas consensuadas pero permitiendo y alentando que las mismas se expresen de manera personal de forma que lleve a los pequeños artistas a profundizar en sí mismos y en el mundo que les rodea para intentar dejarlo algo mejor que se lo encontraron, todo eso que supone de una parte vuestro encuentro colaborativo, el amor y la profundización por vuestra área de conocimiento y, algo que para REDES constituye uno de los ejes fundamentales de nuestro credo si es que tal cosa pueda enunciarse así para una organización laica y laicista como REDES: poner siempre al alumnado en el centro de todo lo anterior, convertir al mismo en el protagonista de todo eso desde la indagación, la conciencia y la acción. Vuestras propuestas, decía, han estado siempre cargadas de contenidos críticos, ya fueran respecto de la naturaleza como hicisteis en aquella maravilla que fue Naturartmente, o con en el consumo como única aspiración y guía de nuestras vidas y que dejasteis claramente expuesto en la deslumbrante Consumoarte, o con la moda como consumidora incontrolada e incontrolable de recursos humanos y materiales tal que e presasteis en aquella Artefest que se inauguró con aquel espléndido desfile lleno de imaginación, formas, colores, materiales reciclados y la gracia de aquellas y aquellos ilusionados creadores y modelos. Y no me extenderé más a este respecto porque deseo añadir a lo expuesto algo fundamental y que lo complementa y llena de sentido. Se puede ser crítico de diversas maneras, incluso de maneras perversas como sucede hoy con algunos que se presentan como defensores de la libertad,de la suya, claro, para hacer lo que les apetezca. Afortunadamente no sucede lo mismo con vuestras propuestas. Todas ellas, las nombradas antes y las que no he nomobrado como la que puso en riesgo la pandemia: Siente, o La realidad fragmentada o…todas, todas han estado y están presididas y orientadas por un fuerte contenido ético que como en esta que ahora se acaba de clausurar, Soy, somos , trasciende lo inmediato para ir de lo individual, el soy, a lo colectivo, somos, y que de manera magistral ilustran la diferentes instalaciones como ese panal donde cada cual se presenta y representa a sí mismo hasta ese desfile de hormigas que recorren de abajo a arriba el edificio para guiarnos en un camino que habríamos de interiorizar todos y cada uno de nosotros hasta el somos.
A lo dicho quiero añadir que, en tiempos de un individualismo exacerbado como el que habitamos, no es menos importante que hayáis sido capaces de poner en marcha y sostener durante más de 15 años un proyecto, con las complejas características que acabamos de definir, que reúne en torno a él a profesorado de educación artística de 11 institutos de Sevilla y su provincia en los que habéis dejado y seguís dejando la huella visible de vuestro quehacer. Eso es concretar el compromiso.
Vosotras y vosotros que, partiendo de la aparente paradoja de apegaros a la realidad en vuestro trabajo a la vez que os distanciáis de la misma para sentirla, expresarla y, si es posible, mejorarla vais convirtiendo dicha realidad y las propuestas para transformarla en luz y color, en formas que trascienden la geometría al uso, en volúmenes que a veces son cobijo y otras se cobijan dentro de otras formas yendo hasta el infinito en lógicas fractales o incluso cuánticas, vosotras y vosotros con todo eso materializáis todo aquello que expresa Celaya en su poema “La poesía es un arma cargada de futuro” del que me vais a permitir que repita estas estrofas que creo que son una hermosa y exacta expresión de vuestro ejemplo docente:
(…) Hago mías las faltas. Siento en mí a cuantos sufren
y canto respirando.
Canto, y canto, y cantando más allá de mis penas
personales, me ensancho.
Quisiera daros vida, provocar nuevos actos,
y calculo por eso con técnica qué puedo.
Me siento un ingeniero del verso y un obrero
que trabaja con otros a España en sus aceros.
Tal es mi poesía: poesía-herramienta
a la vez que latido de lo unánime y ciego.
Tal es, arma cargada de futuro expansivo
con que te apunto al pecho. (…)
Quiero terminar esta torpe y, a buen seguro, insuficiente justificación con unas palabras de Lola Mena que he extraído del reportaje que el programa Solidarios que Canal Sur os dedicó a raíz de la exposición del pasado año “Sentir, expresar, transformar”, título que refleja sintéticamente todo lo dicho hasta aquí y es, a su vez, una valiente declaración de intenciones.
Lola Mena decía refiriéndose al alumnado: “Sin ellos nada de esto es posible”. Creo que es un hermoso colofón para cerrar estas palabras no sin antes agradeceros sinceramente todo lo que nos habéis dado, nos dais y, seguro, vais a seguir dándonos.
Gracias.
A continuación, Lola Mena, como portavoz del colectivo, agradeció el premio con estas palabras:
Hace relativamente poco, el 15 de este mismo mes, se celebraba el Día Mundial del Arte, instaurado para promover conciencia de la actividad creativa. Hoy, dos semanas después, celebramos la concesión del premio Isabel Álvarez al Compromiso con la Educación por parte de la Asociación REDES a nuestro Colectivo EnModoArte. A ambos nos une este mismo compromiso por la Educación Pública de calidad, cuando más falta nos hace. Y nos gustaría aprovechar la ocasión para poner en el punto de mira precisamente la actividad creativa.
¿Qué es el Arte? Recuerdo esta pregunta, y su posterior debate, en las aulas de la Facultad de Bellas Artes, y entonces como alumna y ahora como docente, reconozco no tener una respuesta única, redonda. Quizá podríamos darle la razón a Duchamp y reconocer que “el arte tiene la bonita costumbre de echar a perder todas las teorías artísticas”, dejando así la puerta abierta a cualquier explicación, pero prefiero quedarme con la declaración de Yayoi Kusama cuando dijo que “quería comenzar una revolución, usar el arte para construir el tipo de sociedad que ella misma imaginaba”, porque esta definición se ajusta perfectamente al ideario de nuestro colectivo EnModoArte: el arte como herramienta de transformación. Y aunque esta transformación sea, a priori, fundamentalmente personal, cuando el proceso artístico se pone en marcha, es capaz de aunar voluntades, esfuerzos y objetivos, convirtiéndose entonces en un recurso extraordinario para la evolución de la sociedad en su conjunto, de nuestros alumnas y alumnos. El lema de nuestra última exposición cobra de esta forma sentido: SOY, SOMOS. Soy porque somos.
Pero echemos la vista atrás. Durante 11 años, en nuestro Colectivo de profesores y profesoras hemos trabajado codo con codo, intentando siempre dar respuestas creativas a planteamientos sociales y educativos, desde nuestra primera muestra “El Museo Imaginario de las cinco pieles”, hasta esta última que enlaza con la exposición anterior, que fue maravillosa: “Qué pinto yo aquí. Siente, Expresa, Transforma” y que constituyó un magnífico colofón a nuestro décimo aniversario. Durante estos 11 años hemos ido creciendo, transformándonos junto a nuestro alumnado como colectivo y sí, el premio llega en el momento justo. Como decía una compañera, cuando hemos sido capaces de darnos cuenta de que EnModoArte ha llegado para quedarse, para ser semilla de otros muchos proyectos, para seguir poniendo el foco en la importancia de las enseñanzas artísticas, tan denostadas y ninguneadas por nuestras leyes educativas. Ahora más que nunca debemos ser conscientes de que la única garantía de cordura reside en el arte, como bien dijo Louise Bourgeois.
Así que solo nos queda seguir trabajando cada día como método para alcanzar la inspiración, esa que nos permita encontrar múltiples respuestas a un mismo problema, porque la creatividad y la curiosidad son imprescindibles en todos los aspectos de la vida, y si somos capaces de imaginar una sociedad mejor, persiguiendo aquello que imaginamos, finalmente seremos capaces de crear lo que hemos perseguido, como bien decía Bernard Shaw.
Finalmente, permitidme volver a nuestra exposición actual, a ese lema de “soy porque somos” que nace de la filosofía Ubuntu, concepto africano tradicional, que promueve la interconexión, la solidaridad y la cooperación. Porque nuestro bienestar individual no puede estar aislado del bienestar comunitario, y esta es una de las enseñanzas más valiosas que podemos transmitir a nuestras alumnas y alumnos.
Hoy más que nunca es necesario fomentar una sociedad fundamentada en los valores humanos que procure la felicidad de todos. Y termino citando a dos grandes profesores y también poetas de nuestra tierra, Luis García Montero en su defensa de “la alegría como forma de resistencia” citaba a otro andaluz universal, Antonio Machado, cuando decía que “hay que esforzarse en entender al otro, al contrario y al enemigo, colocándose en su lugar”. Ojalá algunos de los dirigentes mundiales entendieran estos conceptos.
NO A LA GUERRA.
En este video, se puede ver un resumen del desarrollo del acto: