LA ILP PARA LA BAJADA DE LA RATIO. CRÓNICA ANUNCIADA DE UNA DECEPCIÓN

Seguimiento a las puertas del Parlamento andaluz de la intervención de Carmen Yuste en defensa de la ILP

I. LLUEVE

Toda conquista necesita de una épica… Así que digamos que nuestra ILP para la bajada de la ratio en todos los niveles educativos en Andalucía, por si no llevaba a sus espaldas suficiente épica con la recogida de firmas en pleno verano y las zancadillas de la propia Mesa de la Cámara que se negó – como era habitual en estos casos- a prorrogar el plazo pertinente para conseguirlas, hoy, dia 14 de diciembre en el que la ILP se presenta en el Parlamento de Andalucía, llueve.

Bendita lluvia, diremos en todos los casos. Aunque eso no quita para que las personas asignadas para asistir al pleno como invitadas fuéramos protagonistas de una odisea personal para estar allí a la hora convenida porque llueve de verdad, con ganas; como si respondiera a todas las ganas acumuladas durante estos meses de necesidad de lluvia. He dicho odisea y no es verdad. Se trata de algo mucho menor; es simplemente que hay siempre en la lluvia una firme voluntad de poner en evidencia nuestras torpezas. En mi caso se trata de haber decidido ir en autobús y esperar encontrarme allí al grupo. Hubiera sido lo normal; pero con la lluvia la normalidad se pierde. Es algo que no hemos aprendido porque quizás nos falte la experiencia de convivir con ella -me digo mientras me acerco a la parada del autobús con el paraguas y la lluvia arreciando; y también cuando bajo del autobús y camino sorteando charcos para llegar a la puerta equivocada y tener que dar la vuelta completa al edificio porque los jardines están cerrados por el temporal. Si no ha sido ésta, será en la otra. Sería lo normal, pero ya sabemos lo que pasa con la lluvia. Así que llego a la puerta “no equivocada” para que los guardias me digan que el grupo estuvo allí un rato pero que se habían ido. “¿Dónde estáis, compañeros?” pregunto bajo el paraguas por wassap. “En la galería” responde alguien. “Pero en qué galería y por dónde se entra aquí?”. Y no termino de escribirlo porque se hace difícil hacerlo con una mano en el paraguas y la otra en el móvil; y porque en ese momento aparece una compañera que deshace el equívoco. No, es que estamos ahí enfrente en el bar La Galería… Y sonrío porque a pesar de la mojada todo ha acabado inesperadamente bien, en un bar…

Bar La Galería, lugar de encuentro de algunos de los asistentes al Pleno.

II. PARLAMENTO Y PALABRA

La lluvia parece dar un respiro, asi que el grupo se encamina hacia la entrada del Parlamento, pasamos los escáneres pertinentes, nos proporcionan la acreditación y entramos en el edificio. Era la primera vez que estaba en él y me pareció espectacular. Una impresión a la que colaboraba con seguridad la lluvia saturando los colores: verde en la vegetación, ocre en la piedra restaurada. Y pasamos una o dos galerías y sus correspondientes patios hasta llegar al Salón de Plenos.

Parlamento y palabra, me digo mientras observo la majestuosidad de la sala. Los espacios simbólicos suelen ser así; se rodean de un pálpito sagrado que impone; hasta que te acostumbras… Eso creo que me digo observando a los parlamentarios y trabajadores de la Cámara desenvolverse en ella. Se habla del Parlamento como el templo de la palabra. Templo lo es. De la palabra, deberia serlo. Lo digo porque alguien comenta que toda la bancada del gobierno está vacía. No está el Presidente de la Junta y ni siquiera la Consejera de Educación que llegaría después. Cómo se puede parlamentar así, me pregunto, mientras alguien lleva ya un rato en el uso de la palabra. Lee el informe del dictamen negativo sobre la ILP por parte del Consejo de Gobierno.

Lectura del dictamen negativo del Consejo de Gobierno del que, como puede observarse a derecha e izquierda, no asistió ninguno de sus miembros. Carmen Yuste, de espaldas, en primer término.

———-

Parlamento y palabra, me repito mientras lo que me llega desde la tribuna tiene el tono acostumbrado y chocante de lo burocrático con profusión de datos; datos que apenas dicen porque se usan no con la intención de decir sino con la intención de ocultar. Eso mismo es lo que denuncia Carmen Yuste, nuestra portavoz y la siguiente voz que oímos desde la tribuna. Además para mi regocijo lo hace usando a Machado -qué gusto, maestro, escuchar tu voz aquí-: ¿Dijiste media verdad? Dirán que mientes dos veces, si dices la otra mitad.

Hablando de educación en el Parlamento andaluz: Carmen Yuste durante su intervención en defensa de la ILP.

————

La estadística oficial se suele llenar de datos así, que son como medias verdades. Y a esa estadística oficial Carmen Yuste responde con la estadística de la realidad, haciéndolo con datos que son verdad entera porque tienen nombres y apellidos y que son de Centros educativos que ella va detallando uno tras otro en un listado imposible por interminable. Después vinieron las intervenciones de los portavoces de los grupos de la oposición: Adelante Andalucía, Por Andalucía y PSOE con las esperadas críticas a la hipocresía del partido del gobierno al rechazar la iniciativa y a la ausencia del Presidente de la Junta. Recuerdo llamarme brevemente la atención el que la portavoz del PSOE Maria Márquez denunciara que a los diputados de la derecha en situaciones como éstas cuando hay que hacer uso de la autonomía para defender la educación pública, se les cae el traje. Y me llamó la atención porque ya la palabra traje había estado incluida entre las palabras de los primeros momentos e impresiones. El traje forma aquí parte del ritual de lo simbólico, había pensado entonces. Y lo simbólico tiende a revestirse para lo sagrado. Lo que ocurre es que aquí el traje no es ocasional – quizás sí de ocasión- sino el hábito diario y ya se sabe que el hábito no hace al monje. Los trajes de los parlamentarios frente a la camiseta de Carmen con su eslogan de BAJADA DE RATIO YA! tiene también un carácter simbólico.

Y también vino después las consabidas respuestas de los grupos de la derecha en la que no podía faltar la alusión a los EREs. Y dos expresiones por parte del portavoz del PP que retratan muy bien la mirada de la derecha sobre la escuela. La primera es que la ratio no es una condición para la excelencia y que la mejora de la calidad de la enseñanza depende de otros factores. Lo dijo con la rotundidad y firmeza “trajeada” de orgullo de quien aparenta estar muy convencido de lo que dice. Hay que tener mucho cuidado con las palabras porque además de decir delatan -me digo al oírle. Es lo que ocurre con este tipo de expresiones que elaboran discursos etéreos que no tienen nada que ver con la realidad. Y la realidad es que la masificación en las aulas tiene nefastas consecuencias no sólo sobre el derecho de nuestros alumnos a una educación de calidad, sino también -de ello se habla menos- del derecho del enseñante a hacer su trabajo de forma digna, porque eso además repercute también claramente en la calidad de la enseñanza. Un hecho que se comprueba cada día en cómo esa masificación condiciona las formas de hacer en el aula. Por ejemplo, cuando el enseñante se ve condicionado a primar el trabajo escrito, sobre el oral o el mental más relevantes; o cuando no tiene tiempo de escuchar a sus alumnos. La otra, se refiere a utilizar las medias verdades para concluir con la gran “media verdad” de que los datos nos demuestran que la ratio en los centros educativos andaluces está razonablemente bien… Razonablemente bien, debe ser como la expresión típica de autosatisfaccion del poder. Una expresión que me alegró ver después que para Carmen Yuste tampoco había pasado inadvertida…

III.- Y LA ILP SIGUE

Digamos que entre lo esperado de unos y lo consabido de otros, el tiempo ha ido pasando para empezar a sentir que las palabras hayan ido dejando en mí un poso -tambien un pozo- entre el desánimo y la rebeldía. Y no era sólo porque me moleste, como educador, el mal uso de la palabra cuando no se destina al diálogo y a resolver problemas sino a envenenar las situaciones y al enfrentamiento. Era también sobre todo porque echaba de menos en las propias palabras que había oído entre los partidos de izquierda la radicalidad en la dignidad que suele acompañar a la épica, y que era reprimida entre las gentes del público, por tener que asistir al espectáculo sin poder decir nada; ni siquiera los gestos con las manos nos estaba permitido.

Imagen del público asistente al Pleno en representación de los distintos colectivos que apoyaban la ILP. En el centro, al fondo, Manuel Martín Correa en representación de Redes.

————

Así que digamos que me gustó comprobar que esa radicalidad reprimida en la tribuna se expresaba ahora en las palabras rotundas de Carmen Yuste en su intervención final. Estuvo magnífica: ¿Qué quiere decir eso de que la ratio en los colegios andaluces está bien? -le espetó al portavoz del PP-. Explíquemelo porque yo no lo entiendo. O si no, mejor explíquesenlo ustedes a las comunidades educativas de todos esos Centros… Y otra vez los enumera en una espiral de contundencia y verdad imparables. Explique usted el medio pollo de la estadística a quien no le ha tocado ninguno, que diríamos…

Carmen Yuste al término de su intervención en defensa de la ILP

————-

No hacía falta aprobar nada hoy. Sólo se trataba de tomar esta ILP en consideración, de dar una oportunidad a abrirse este debate tan necesario y tan importante pero que no interesa al gobierno de una comunidad que está a la cola en múltiples indicadores educativos. ¿Por qué se niega ese debate? ¿Por qué no se quiere tocar? ¿Estará la respuesta en el cierre de aulas por la baja ratio si es de la pública y el no cierre si es de la privada concertada? Son muchas preguntas que parecen quedar ahí colgadas en el gancho que dibuja todo signo de interrogación…

Tomar en consideración. Esta ILP estaba avalada por más de 52.000 firmas; es una cuestión de respeto a los firmantes, ¿por qué esta “desconsideración”? ¿No es de mala educación ser desconsiderado? Y es también y sobre toda una cuestión de calidad democrática, de participación ciudadana en la política… Por eso esta negativa del Parlamento es tan decepcionante. El resultado ya lo sabemos: El rechazo por mayoria a la toma en consideración por el Parlamento de nuestra propuesta. Así que toca seguir peleando; desgraciadamente no será ya en el Parlamento. Pero hay, otros espacios más propicios donde jugamos en campo propio: colegios, Institutos, Claustros, Consejos Escolares, Ampas. Implicar a toda la comunidad educativa será importante porque participar significa formar parte de la solución. Y será importante también que no cunda el desánimo, ni la queja o el lamento paralizantes. Lo peor es que pensando en que podemos hacer muy poco, decidamos no hacer nada… Es lo que he oído decir hoy en la entrega de premios del XV encuentro Estatal de Aprendizaje- Servicio que se ha celebrado con enorme éxito aquí en Sevilla. Lo decía una de las alumnas premiadas, dando una clara lección de lo que el proyecto significa en cuanto a generar en los alumnos conciencia y acción. Me gustó recibir de ella esta gran lección que es sobre todo para la construcción del futuro que ella representa. Un futuro mejor desde una escuela mejor para una Andalucía mejor…

Ya sabemos; toda conquista necesita de una épica y esta ILP, en cuestión de épica, ya tiene marcada su propia trayectoria de futuro.

2 comentarios en “LA ILP PARA LA BAJADA DE LA RATIO. CRÓNICA ANUNCIADA DE UNA DECEPCIÓN”

  1. Escrito magistral de mi amigo y tocayo Manolo, no por el contenido sólo, que también, sino por la forma de decir las cosas: ” La verdad es la verdad la diga Agamenon o su porquero”.
    Gracias por representar la verdad.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.